viernes, 22 de enero de 2010

Tu casa será mi casa y tu Dios será mi Dios...

Esta es una de las frases clásicas en una ceremonia matrimonial, haciendo referencia a la unificación de la pareja y el lazo que se hace publico, que en realidad esa es la finalidad de una ceremonia o contrato matrimonial, demostrar la pertenencia del otro de una forma publica y social que aclare la no disponibilidad de cada integrante de la pareja hacia otra persona. Desde esta óptica parece responder a una exigencia egocentrista de los celos; hoy día el matrimonio legalmente provee cierta seguridad económica referente de uno hacia el otro, da cierta autoridad sobre los bienes en común, eso es parte de lo que se busco al legalizar nuestras uniones en DF, así como dotar de una existencia juridica a nuestras familias.
Ante la oposición que observamos de varios sectores importantes de la sociedad como lo son la religión y me refiero a que incluso algo poco común sucedió, se unieron varias religiones o sectas para expresar su total y absoluto desacuerdo, incluso nuevamente se demostró como hay líneas de interacción con la política nacional, y como los partidos de izquierda tratan de aprovechar estas hendiduras a su favor, ya que honestamente dudo que en verdad les preocupe. Si, me parece que este circo que se ha hecho en torno a un tema tan delicado, en realidad ha servido como ejemplo de las luchas de poder, para demostrar quien es el mas fuerte o influyente, al margen de la realidad y denlos propósitos de esta adecuación de la ley en si.
Las religiones argumentan que va en contra de las doctrinas impuestas por Dios, quien nada menos ordena nuestra continua e irrestricta reproducción, por tanto quienes no seguimos este precepto estamos en contra, ejemplo infertiles, uso de anticonceptivos, homosexuales... me pregunto si también los célibes como algunos sacerdotes? Tal como les ordena paradójicamente alguna religión.
Aquellos que argumentan que es contranatural, tal vez no se dan cuenta que casi todos los aspectos de nuestra vida son artificiales y fuera de la búsqueda de la reproducción y del buen comunitario, desde el uso de zapatos hasta el uso del celular, computadoras, procesamiento de alimentos, etc.
Quienes argumentan la óptica de sanidad psicológica tal vez no estén enterados que la homosexualidad actualmente no se considera por si misma una enfermedad, es cierto que algunos somos neuróticos, bipolares, depresivos, etc. Tal y como cualquier otro humano, hasta ahora nadie ha ni lejanamente sugerido que la heterosexualidad sea un factor protector de trastornos psicológicos.
Otros señalan como actos o conductas inmorales, y aun no se a que específicamente llaman inmoral, si al hecho de expresar y sentir amor?compartir la vida y ser solidarios con la pareja? No es mas inmoral ocultarla? Y actuar como si el afecto fuera algo merecedor de vergüenza?. Tal vez se refieren a la promiscuidad sexual tan conocida? Es porque quizá es mas inmoral tener sexo con 10 hombres que con 10 mujeres, quizá el valor de una persona se basa en sus genitales? Y hombres y mujeres tengamos diferente valor? Si hacemos equivalencia en termino de simplemente humanos? O cual sistema de conversión será adecuado para evaluar el grado de inmoralidad? Será el de quizá ocultarle al otro las verdaderas intenciones? Tal vez sea menos inmoral prometer matrimonio y amor eterno, que ofrecer simplemente una aventura sexual?.
Y quienes están preocupados de la educación de los niños, quieren evitar a toda costa escenas de demostración de afecto homosexual, como abrazos y besos, quizá sean imágenes mas violentas o impactantes que las que vemos en noticieros o juegos de video y películas, como personas decapitadas, asesinatos, guerras, hambre, pobreza. Estoy de acuerdo que hay que proteger a los niños incluso de los familiares cercanos o de líderes religiosos; también de los mismos padres que los abandonan, si eso hacen los heterosexuales imaginen lo que los homosexuales podríamos hacerles, seriamos capaces de hacer una cruz de madera y clavarlos de pies y manos hasta que mueran, o de construir hornos y calcinarlos o simplemente ser indiferentes y olvidar que existen y si alguien esta interesado en ayudarlos evitar a toda costa que demuestren nuestra incapacidad e ineptitud.

El amor, es simplemente algo interior que mueve el exterior, nos hemos aferrado a los conceptos y nomenclatura heterocentristas y con ello logramos varias cosas, confrontarnos por cuestiones tan absurdas como el nombre que nuestras uniones deben llevar, seguimos un esquema que no ajusta a nuestra realidad, somos diferentes y debemos crear formas y conceptos orientados a nuestras uniones, desde mi óptica es mas difícil querer seguir ajustandonos a los esquemas heterocentristas; estamos atorados en una gran red de opiniones encontradas, donde desafortunadamente solo debería importarnos a nosotros. Creo que hay que luchar y conquistar espacios, leyes; pero no a base de imposición, eso que sucedió en DF, tuvo ese matiz de engaño e imposición, de esa sensación ha acentuado el rechazo que ya de por si hay. Creo que deberíamos ofrecer mayor información con el afán de demostrar lo manipulable de los conceptos populares y su absurda delimitación en cuanto a que y como las personas somos o no aceptables.
La realidad, fundamentada en la verdad y el amor, la justicia y libertad, creo yo serán suficientes para que en algún momento podamos integrarnos plenamente a la sociedad sin necesidad de disculparnos o avergonzarnos por existir.

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